Ariatna Sánchez

Actualmente cursa la Maestría en Artes Visuales en la orientación de Arte y Entorno en el posgrado de la Facultad de Artes y Diseño, UNAM (2018 -). Su obra aborda los modos de reapropiación de los espacios arquitectónicos cotidianos, mediante la realización de registros, en escultura, dibujo y animación, de experiencias afectivas en contextos específicos. Beneficiaria del Programa Jóvenes Creadores FONCA 2018, Medios Alternativos y del 19° Estímulo para la Creación del Edo. de México, FOCAEM 2015. Su libro de artista Arquitecturas del Afecto coeditado con el taller Blanco Ediciones participó en la Feria Internacional de Libros de Artista CODEX 2017, San Francisco.

Después del lugar blanco La ensoñación como práctica de resistencia

Investigación artística sobre la evasión de la monotonía en el contexto de una oficina. Las piezas que componen el proyecto son realizadas con artículos de papelería y archivo muerto para generar una serie de registros de las expresiones de liberación y ocio en el entorno laboral. Después del lugar blanco es una recopilación de las ensoñaciones y deseos de los oficinistas como una práctica de resistencia y apropiación del tiempo y el espacio de trabajo. Incluye como metodología, observación directa y participación en contexto en busca de las experiencias y los acontecimientos que develan una resignificación afectiva y personal sobre un entorno que niega dichas cualidades. El objetivo es transmitir las narraciones emocionales empalmadas con la utilidad de nuestros espacios cotidianos.

Muestra de afecto

Serie de acciones que simboliza un año en 365 fotografías, donde cada día se aplico un gesto diferente a la misma hoja de papel, que modificó su forma y cualidades durante el proceso. Así, el material es un diario y un registro que en conjunto se mostrará como un acontecimiento.

Arquitectura del afecto

Proyecto sobre metáforas arquitectónicas. Conjunto de piezas diversas que abordan el espacio como una construcción social de sus habitantes que a la vez lo posibilitan y resignifican vivencialmente; se compone de registros que dan una lectura emocional de nuestros espacios cotidianos, en una analogía de la construcción arquitectónica con la construcción de relaciones afectivas.