MM y ROSÂNGELA RENNÓ

Compraventa | Tianguis de chácharas Portales, Col. Portales, Ciudad de México | 22 de mayo, 2010

POR MARISOL MONTIEL

“Compraventa”, pieza realizada en conjunto con la artista brasileña Rosângela Rennó, surgió a partir de una reflexión acerca de los objetos: ¿qué les proporciona su valor? En el caso de los objetos viejos o antiguos, específicamente, se trata de la historia del objeto mismo, y no se valoran bajo iguales parámetros que las mercancías nuevas. Algunos de estos objetos ni siquiera son útiles, se reducen a ser ornato o de colección (en el mejor de los casos), pero muchas veces caen en la categoría de cháchara.

Partiendo de la idea de que es su propia historia lo que le confiere valor a un objeto viejo, decidimos vender historias. Recorrimos los tianguis donde se pueden encontrar esta clase de objetos (Martín Carrera, Santa Cruz, Santa Marta, San Felipe, Portales,

Lagunilla, entre otros) en busca de cosas viejas que tuvieran una historia que contar. Los comerciantes tenían que vendernos su mercancía con su historia; si nos convencían, comprábamos el objeto.

Una vez adquiridos varios, fueron guardados en cajas de cartón hechas a la medida. Al final contamos con muchas cajas de distintos tamaños, de cada una colgaba una tarjeta donde venía escrita la historia del objeto que contenía (jamás revelaba lo que era), el tianguis de origen y el nombre del vendedor. Una vez hecho esto, instalamos un puesto en el tianguis de Portales, don- de se ofrecían las cajas a los transeúntes, de manera que se pudieran leer las historias. Y fue así como muchos curiosos se acercaban y leían las tarjetas, una por una, o sólo leían

algunas, dependiendo de cuánto pesara la caja que tomaban en sus manos o de cómo sonara al agitarla un poco. Otros simple- mente querían saber qué había dentro, sin siquiera leer las tarjetas. Pero los objetos no podían ser vistos si no se compraba la historia. El precio lo acordaba el cliente: si le gustaba la historia, ofrecía lo que él o ella pensaba que valía (o unos cuantos pesos, si era lo único que traía).

Este es el texto de una de las tarjetas:

NOMBRE DEL TIANGUIS: Tianguis de los martes en Cuauhtepec Barrio Alto.

“Robada de la estación de trenes, forzada, abandonada y desechada durante años, hasta que terminó en un refugio de perros callejeros donde fue guardada durante años hasta que el encargado falleció. De ahí fue de donde la tomaron y la pusieron a la venta”. NOMBRE DEL VENDEDOR:

Francisco Javier Catalán Esquivel
[Se trataba de una vieja maleta de cuero]

Similares a ésta, vendimos alrededor de cuarenta historias.